Para evitar daños durante el transporte en camiones o vagones, los tubos deberán acomodarse de manera que no se deterioren. Las ataduras no deberán producir raspaduras o achacamientos de los tubos. Si sus diámetros lo posibilitan, se puede poner un tubo dentro de otro, para economizar flete y aprovechar al máximo la capacidad de las cajas. Para no dañar los enchufes, los tubos deberán ser puestos horizontalmente. No son admisibles salientes y colgantes, flexiones pronunciadas y apoyo sobre bordes agudos.

Una vez terminada la descarga, los tubos deben ser revisados individualmente. La persona a cargo deberá asegurarse de que el material recibido esté en buenas condiciones y que no se ha deteriorado durante el transporte, aún cuando cada tubo haya sido probado en fábrica antes del envío. El material dañado no deberá disponerse para uso. Pueden ser enviados como tubos sueltos, en atados o dispuestos en pallets.

Mientras se comienza la descarga, los otros tubos en el camión deberán sujetarse. De esta manera se impiden desplazamientos. Los tubos de PVC tienen poco peso, eso posibilita su manipuleo. Por esto los tubos deberán ser acarreados y no arrastrados por el suelo. Tampoco utilizar movimientos violentos, choques con objetos duros y/o cortantes, o con el suelo. Estas medidas evitaran daños o deformaciones permanentes en los tubos.

La zona de almacenamiento debe estar situada lo mas cerca posible de la obra de manera de reducir el costo de manipuleo a un mínimo. El lugar seleccionado para el almacenamiento debe tener atajo de sol utilizando tinglados. En caso de utilizar lonas deberá dejar una aireación adecuada en la parte superior de la pila. La superficie de apoyo en el lugar de almacenamiento debe ser nivelada y plana a fin de evitar deformaciones de los tubos. Una vez verificadas las condiciones del sitio elegido, comienza el apilamiento en forma horizontal hasta llegar a una altura máxima de 1.50 m. La última pila de tubos deberá estar sujetada para prevenir el derrumbe. Sólo cuando se los necesite, los tubos deberán ser trasladados del lugar de almacenamiento al sitio donde se los necesite. Evitar el almacenamiento de larga duración a un costado de la zanja.

Se deben respetar las profundidades de zanja previstas en el proyecto, previendo una profundidad adicional, para acomodar el lecho de asentamiento, ya que los tubos no deben ser colocados directamente sobre el fondo de la zanja, sino sobre un lecho de material fino bien compactado, de una altura no menor de 0.10 m. Las profundidades de zanja deben permitir una tapada, por encima del nivel de la generatriz superior del tubo y hasta el nivel del suelo no menor de 1 m. El ancho de la zanja al nivel de la generatriz superior del tubo debe ser aproximadamente 0.50 m, Mayor que el diámetro exterior del tubo. En las excavaciones hechas a mano no es necesario tratar de obtener paredes de zanja verticales. La tierra de la excavación no debe depositarse cerca de los bordes a los efectos de evitar que se deslice dentro de la zanja. El fondo de la zanja debe ser perfilado correctamente, eliminando piedras, raíces, afloramientos rocosos, etc., antes de colocar el lecho de material fino.


El logro de una unión perfecta depende del cumplimiento de los requerimientos especiales estrictos.No sólo es esencial la estanqueidad de la misma, sino que, debe permitir cierta flexibilidad y la posibilidad de su rápida y fácil concreción en obra.

Limpiar cuidadosamente el alojamiento del aro e introducirlo.
Verificar el chanfleado en la extremidad del tubo (espiga) y marcar sobre ella la longitud a introducir.
Introducir el extremo del tubo previamente lubricado con agua jabonosa o lubricante neutro recomendado. "No utilizar grasas minerales". Cuidar la alineación durante toda la operación.

Pulir con la tela esmeril fina el enchufe y la espiga.
Limpiar y desengrasar las partes.
Aplicar el adhesivo en ambos extremos con la ayuda de un pincel, sin exceso de adhesivo y en el sentido longitudinal.
Introducir la espiga en el enchufe sin movimientos de torsión.
Una vez ejecutado el pegado, eliminar el adhesivo sobrante.
Inmovilizar la tubería durante una hora.

Nota:
El adhesivo a utilizar deberá ser el recomendado por el fabricante de los tubos y los accesorios o, en su reemplazo, adhesivo que cumpla con los requisitos de la norma IRAM 13385.

La tapada es un aspecto muy importante en toda instalación de tubos o caños, de modo que debe ser cuidadosamente supervisada. Nunca se la debe considerar como el mero empuje del material de excavación hacia la zanja en el menor tiempo posible puesto que el relleno ha de brindar un soporte firme y continuo en todos los puntos alrededor de los tubos instalados con sus juntas y accesorios. El material de relleno directamente en contacto con la tubería y hasta una altura uniforme de 15cm. Por encima de su generatriz superior, debe estar constituido por tierra fina o arenosa tamizada que no contenga elementos de diámetro mayor de 3mm. Idealmente, lo más aconsejable es utilizar arena. La tapada de la zanja se inicia estando el tubo sobre su lecho de asentamiento; se rellena sus flancos hasta cubrir la mitad del tubo, para luego empujar el material debajo del tubo y sobre sus flancos con una pala o mediante apisonado. El rellenado sigue hasta una altura de 15cm por encima de la generatriz superior de la tubería; la compactación de esta capa debe efectuarse exclusivamente sobre los laterales de la zanja, fuera de la zona ocupada por el tubo, a fin de proporcionar apoyos laterales firmes y disminuir así las deformaciones de la tubería provocadas por las cargas del suelo. La cobertura restante de la zanja se efectúa con la tierra de la excavación previamente tamizada de piedras y elementos mayores de 10mm desperdicios vegetales o animales, etc. Este relleno se lleva a cabo mediante capas sucesivas de espesor no mayor de 30cm, las que deben ser compactadas unas tras otras.
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